Onpeco advierte que proteger el arroz dominicano es clave para la seguridad alimentaria
EXPRESO DIGITAL, SANTO DOMINGO. El Observatorio Nacional para la Protección del Consumidor (Onpeco) advirtió que el debate sobre la apertura comercial del arroz debe abordarse desde la perspectiva de la seguridad alimentaria, la protección de los consumidores y la capacidad de República Dominicana para garantizar el abastecimiento de la población ante posibles crisis internacionales.
La entidad señaló que, por su condición insular, el país depende en gran medida del transporte marítimo y aéreo para recibir productos importados, por lo que una interrupción de esas rutas debido a conflictos internacionales, emergencias sanitarias o fenómenos naturales podría comprometer el suministro de alimentos.
“Somos una isla cuya alimentación depende, en buena medida, del transporte marítimo y aéreo para la llegada de productos importados. No estamos preparados para garantizar la alimentación de la población si los barcos y aviones dejaran de llegar”, indicó Onpeco en una nota informativa.
El observatorio destacó la capacidad productiva alcanzada por el sector arrocero nacional y citó datos del Ministerio de Agricultura que sitúan la cosecha por encima de los 14 millones de quintales en 2024 y cerca de los 14.8 millones en 2025.
A juicio de la organización, estos resultados representan un logro que debe valorarse y preservarse, debido a su contribución al abastecimiento interno y a la reducción de la dependencia de las importaciones.
Onpeco también recordó las crisis internacionales de cereales de 2008 y 2011 como experiencias que evidencian la importancia de fortalecer la producción nacional y evitar que la alimentación dependa exclusivamente del funcionamiento del comercio internacional.
Llama a explicar medidas ante la apertura comercial
La entidad sostuvo que la situación actual era previsible, debido a que el calendario de desgravación arancelaria del Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos (DR-Cafta) establecía que el arroz alcanzaría el arancel cero en 2025.
En ese sentido, consideró que ese plazo debió impulsar con suficiente antelación la adopción de políticas para fortalecer la competitividad y sostenibilidad de la producción arrocera dominicana.
El observatorio recordó que en diciembre de 2024 el Poder Ejecutivo emitió el Decreto 693-24, mediante el cual estableció medidas arancelarias para regular las importaciones de arroz, disposición que, según indicó, fue derogada en septiembre de 2026 mediante el Decreto 635-26.
Ante esos cambios, Onpeco consideró urgente que las autoridades expliquen las medidas que implementarán para preservar la capacidad productiva nacional y evitar que los costos de la transición recaigan sobre los productores y consumidores.
La organización reconoció que los acuerdos internacionales deben cumplirse, pero insistió en que las obligaciones comerciales y la defensa de la seguridad alimentaria requieren una política pública coherente, transparente y previsora.
Propone fortalecer la producción nacional
Onpeco planteó la necesidad de facilitar financiamiento al sector agrícola, mejorar el acceso a la tecnología, fortalecer los sistemas de riego, promover los seguros agropecuarios, respaldar a los pequeños y medianos productores y desarrollar mecanismos adecuados de almacenamiento y reserva.
Asimismo, llamó a impulsar la producción de otros alimentos que puedan cultivarse en el territorio nacional, como parte de una estrategia para diversificar la oferta y reducir la vulnerabilidad ante las crisis externas.
En cuanto a los consumidores, señaló que sus preferencias alimentarias deben tomarse en cuenta en las decisiones comerciales, debido a que el arroz dominicano forma parte de los hábitos cotidianos de la población.
La entidad aclaró que su planteamiento no implica afirmar que todo arroz importado sea de menor calidad, sino defender el derecho de los consumidores a recibir información clara sobre el origen, la calidad y las características de los productos que adquieren.
Finalmente, exhortó a las autoridades a convocar un diálogo transparente con productores, comerciantes, especialistas y organizaciones de consumidores para establecer medidas concretas que fortalezcan la producción arrocera y diversifiquen la oferta alimentaria.
“Proteger la producción nacional no es cerrar las puertas al comercio: es evitar que nuestra alimentación quede expuesta a decisiones y acontecimientos que no controlamos”, concluyó Onpeco, al insistir en que la seguridad alimentaria debe asumirse como una política de Estado.


